20090503

Problemas de geografía personal

 
Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.

Nunca se despedirme de ti, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.

Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.

Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino a la nada.

Luis García Montero

20090424

Como un documental de la 2

 
Y ahí estás tú; salvándote de la extinción con cada ficha que mueves.
Ajeno por completo a la vida que llueve fuera. Escondido en un rincón de la semana, congelado en el único momento del día en que te atreves a coger el teléfono y llamarme. Confundido como cuando te despiertas al otro lado de la ciudad y no sabes qué hora es, ni cuántos siglos hace que nos vimos por última vez ni cuántas noches más vas a pasar en la misma postura echándome de menos.
 
Pero sabes como nadie que vida es todo aquello que nos pasa mientras esperas que llegue el próximo metro, cambiando la canción del iPod y leyendo el periódico por encima del hombro de cualquier desconocido. Y quizá por eso esperas, como todos, que la próxima vez que el mundo centrifugue y nos vuelva a juntar nos vayan mejor las cosas.

20090423

Canción de invierno y de verano

 
Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen

con jirones de niebla y de hielo en sus cabos,
mientras los balandros soleados arrastran por la superficie del Pacífico sur bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
— rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba —detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.


Ángel González

20090417

Cosas que me gustan (2)

 

Sigo. Más cosas que me gustan: la prosa de Borges, la de Manuel Rivas o la de Andrés Trapiello, tersas como la piel joven y sabias como la piel vieja, el otoño y la primavera en los parques, Santiago sin gente, el cementerio judío de Praga, porque su profusión de lápidas es el Romanticismo, la bibliotecas, con su aroma imperceptible a café, los cafés, con murmullo de biblioteca, los cines de barrio y las plazas mayores, la piedra y el cielo, sin adjetivos; las líneas vibrantes de Kandinski y las estrellas esenciales de Miró, “El Beso”, de Rodin, todos los besos en general y los míos en particular, las vueltas de campana que a veces da la vida, mi mujer mientras duerme, mi mujer también cuando está despierta, jugar con mis hijos, si los tuviera, pasear al lado de un amigo o de una amiga, con las manos invisibles pero íntimamente entrelazadas, cantar hasta doblegar la posibilidad de la tristeza, bailar sin disimular la torpeza, tantos y tantos placeres humildes que sólo serán, al final de esta hoja, como al final de la vida, unos insuficientes puntos suspensivos, los amigos del alma y el alma de mis amigos, la luz y sus sombras, los pronombres “tú” y “nosotros”, los puntos suspensivos…

Jesús Villegas

20090413

Kirschblüten

 

“Cerezos en flor… es el símbolo más bello de la temporalidad…”

20090412

Cosas que me gustan (1)

 
El otro día me mandaron hacer en un curso de inglés por correspondencia una enumeración de cosas que me gustaban. Os voy a enseñar mis deberes, por si os sirven de algo.
Cosas que me gustan: el primer y el último sorbo del zumo de naranja del desayuno, andar en calcetines blancos de deporte por un suelo de madera, que el mundo sea a colores, la luna de agosto grabada con pulso seguro y un punzón por la noche en el cristal del cielo, los recortes de niebla que envuelven en noviembre Valladolid en su misterioso papel de regalo, la sonrisa de un niño como abierta de par en par, la luz del sol golpeando con sus nudillos en mi ventana por la mañana, beber de las fuentes agua con el ansia y la felicidad del pájaro recién salido de su jaula, cerrar los ojos en la ducha, convertida por este sencillo milagro en catarata, las películas, todas las películas y aún más, la poesía, porque calla, musita o grita en los silencios de sus versos, el plátano frito, pues me sabe a la ciudad de La Habana, que desconozco, las golosinas, que me dejan otra vez en pantalones cortos, la música de la Orquesta del Café de los Pingüinos, repetitiva e irrepetible como el amanecer...
Jesús Villegas

20090406


Echo de menos ver estos carteles al ir a la facultad. Durante algunos meses la ciudad se llenó de poesía y de ganas de buscar a alguien para decirle al oído que te cambio estas cajas de amor roto que tengo por aquí por esos besos que decías que teníamos pendientes, corazón. Como pasa siempre, quitaron los carteles cuando se acabó la primavera y se les olvidó llevarse también las cajas.

20090405

La levedad y el peso


El mito del eterno retorno viene a decir, per negationem, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, elevada, ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan. No es necesario que los tengamos en cuenta, igual que una guerra entre dos Estados africanos en el siglo catorce que no cambió en nada la faz de la tierra, aunque en ella murieran, en medio de indecibles padecimientos, trescientos mil negros.
¿Cambia en algo la guerra entre dos Estados africanos si se repite incontables veces en un eterno retorno?
Cambia: se convierte en un bloque que sobresale y perdura, y su estupidez será irreparable.

Si la Revolución Francesa tuviera que repetirse eternamente, la historiografía francesa estaría menos orgullosa de Robespierre. Pero dado que habla de algo que ya no volverá a ocurrir, los años sangrientos se convierten en meras palabras, en teorías, en discusiones, se vuelven más ligeros que una pluma, no dan miedo. Hay una diferencia infinita entre el Robespierre que apareció sólo una vez en la historia y un Robespierre que volviera eternamente a cortarle la cabeza a los franceses. [...]


Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada (das schwerste Gewicht).
Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.

Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.
Entonces, ¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la levedad? [...]
Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es negativo.

¿Tenía razón o no? Es una incógnita. Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones.

La insoportable levedad del ser

M.Kundera

(Yo elijo el peso. Sin duda, además.)

20090401

Romancero

 

Ojalá fueran así las cosas

20090324

Groundhog day


-Lo que quería decir era que eres la persona más amable, dulce y hermosa que he conocido en mi vida. Nunca he visto a nadie que sea más buena con la gente que tú. La primera vez que te ví algo hermoso me sucedió, nunca te lo he dicho pero…. Supe que quería abrazarte con todas mis fuerzas. No merezco a alguien como tú, pero si alguna vez pudiera, te juro que te amaría el resto de mi vida…
-¿Decías algo?
-Buenas noches, Rita.


(¿Qué harías si no hubiera mañana?)


20090319

Epílogo

 
La Historia existe; se impone, reina, su dominio es inevitable. Pero más allá del ámbito histórico estricto, la ambición última de esta obra es saludar a esa especie infortunada y valerosa que nos creó. Esa especie dolorosa y mezquina, apenas diferente del mono, que sin embargo tenía tantas aspiraciones nobles. Esa especie torturada, contradictoria, individualista y belicosa, de un egoísmo ilimitado, capaz a veces de explosiones de violencia inauditas, pero que sin embargo, no dejó nunca de creer en la bondad y en el amor. Esa especie que, por primera vez en la historia del mundo, supo enfrentarse a la posibilidad de su propia superación; y que unos años más tarde supo llevarla a la práctica. Ahora que sus últimos representantes están a punto de desaparecer, nos parece legítimo rendirle este último homenaje a la humanidad; un homenaje que también terminará por borrarse y perderse en las arenas del tiempo; sin embargo, es necesario que este homenaje tenga lugar, al menos una vez. Este libro está dedicado al hombre.

Las partículas elementales
M. Houellebecq

20090318

Plan B:



te inventaré cada mañana...

20090316

Tantas cosas

 
La ciudad en tu ausencia seguirá creciendo,
devorando vidas, haciéndolas humo.
Otros cumplirán los planes que trazamos,
que no terminamos, haciéndolos suyos.
Seguirás llorando en algunos cines,
olvidando todo aquello que aprendiste.
Nacerán mil niños y nuevas canciones,
y quizás alguno, quizás, lleve tu nombre.
Nuevos simulacros, nuevas confesiones.

Si te vas, los árboles del parque
seguirán muriendo y también mi fe.
Seguiré olvidándome las llaves
al salir de casa, y quizá en tu piel
haya quien esconda allí su cansancio,
todos sus temores, o quizás sus labios.
Tantas, tantas cosas seguirán pasando,
que quizás las cosas no nos cambien tanto.

Tantas, tantas cosas...

Ismael Serrano

20090310

Problemas de diagnóstico

 
Una de las cosas que nos enseñan en la carrera y que es extrapolable fuera de un laboratorio clínico es que lo difícil no es detectar un problema, ni siquiera detectar dos. Lo difícil es relacionarlos entre ellos y saber si uno es causa del otro, consecuencia, o simplemente coexisten compartiendo tiempo y espacio por casualidad.

Se puede aplicar a dos circunstancias cotidianas cualquiera que parezca que tienen algo que ver, se puede perder casi media tarde haciendo flechas, se puede no llegar a nada. Si se llega en poco tiempo a la conclusión de que se dan por casualidad, conviene revisar las flechas un par de veces y buscar fallos.

20090305

En otras palabras

 
"Si no tienes agenda, es probable que seas parte de la agenda de otro". (Que sólo seas parte, quiere decir... porque a mí no me importaría ser parte de según qué agendas.)

"Uno debería tener que ver a sus amigos para poder llamar suya a su vida". R.M.

"Control your destiny or someone else will". Jack Welch, ex CEO General Electric.

20090228

Tardes en Tisvilde

 
Si se considera a Niels Bohr el verdadero fundador de la mecánica cuántica, no sólo es por sus descubrimientos personales, sino sobre todo por el extraordinario ambiente de creatividad, de efervescencia intelectual, de libertad de espíritu y de amistad que supo crear a su alrededor. El Instituto de Física de Copenhague, fundado por Bohr en 1919, acogió a todos los jóvenes investigadores con los que contaba la física europea. Heisenberg, Pauli o Born aprendieron allí. Un poco mayor que ellos, Bohr era capaz de dedicar horas a discutir los detalles de sus hipótesis, con una mezcla única de perspicacia filosófica, benevolencia y rigor. Preciso, incluso maniático, no toleraba ninguna aproximación en la interpretación de los experimentos; pero tampoco ninguna idea nueva le parecía, a priori, una locura, ni consideraba intangible ningún concepto clásico. Le gustaba invitar a los estudiantes a reunirse con él en su casa de campo de Tisvilde; allí recibía a científicos de otras disciplinas, políticos, artistas; las conversaciones pasaban libremente de la física a la filosofía, de la historia al arte, de la religión a la vida cotidiana. No había ocurrido nada comparable desde los primeros tiempos del pensamiento griego. En este contexto excepcional se elaboraron, entre 1925 y 1927, los términos esenciales de la interpretación de Copenhague, que invalidaban en gran medida las categorías anteriores de espacio, causalidad y tiempo.
 
Las partículas elementales
M. Houellebecq

20090220

Conocer.

(Del lat. cognoscĕre).


1. tr. Averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas.

2. tr. Entender, advertir, saber, echar de ver.

3. tr. Percibir el objeto como distinto de todo lo que no es él.

4. tr. Tener trato y comunicación con alguien. U. t. c. prnl.

5. tr. Experimentar, sentir. Alejandro Magno no conoció la derrota.

6. tr. Tener relaciones sexuales con alguien.

7. tr. desus. Confesar los delitos o pecados.

8. tr. desus. Mostrar agradecimiento.

9. intr. Der. Entender en un asunto con facultad legítima para ello. El juez conoce DEL pleito.

10. prnl. Juzgarse justamente.




No me vuelvas a decir que ya nos conocemos.

20090217

Just as long/ as you stand

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
por lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

Francisco Luis Bernárdez
 
(Alguien intentó recitar este poema una vez pero no estaba muy segura del orden de los versos. Ahora que me lo ha mandado por correo y lo he leído entero me parece todavía más bonito que cuando lo escuché. Lo dejó por aquí porque creo que esto es como las canciones antiguas, a todo el mundo le recuerda a algo o a alguien.)

20090215

Piedra, papel o tijera

 
Nada de buscar lo mejor para todos, ni lo menos malo para mí. Nada de elegir considerando las consecuencias, nada de pensárselo despacio, nada de intuición, nada de razón. Vamos a volver a decidir así las cosas importantes. Me pido papel.

20090213

Una palabra tuya

 
y quién no quiere dejar de vivir, en esos días que pesan
y quién no quiere dejar de morir, en esas bocas que besan
 

20090209

Tratado de ausencia

 

/ Soledad/ aquí están mis credenciales/ vengo llamando a tu puerta/ desde hace un tiempo/ creo que pasaremos juntos temporales/ propongo que tú y yo nos vayamos conociendo/


Mi parada de metro
(Soledad, J.Drexler)

20090208

Viento N/NO

 


Todo el mundo sabe que los domingos son para perder el día en la playa.... también este.

20090205

Martes en Caracalla



O como cuando una maravillosa Rachel Weisz le dice a un desconcertado Ralph Fiennes

-Just yes or no?
-Well, we-we hardly know one another. I mean...
-You can learn me.
-Learn you? Mmm.
-Yes or no?
-Then I...

Y lo siguiente que suena es el ruido de un tren.

20090128

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo a su hija.

Paco Ibáñez le puso música y la cantó en el Olympia de París. Me parece un texto precioso, me parece que es lo mejor que le puedes desear a alguien, espero que descubras que la vida vale la pena...

20090127

Amor eterno de 15.00 a 16.30

Porque no sé si a estas alturas de la película te he dicho alguna vez que me muero por hacer noche en tu espalda, por alinearte las ovejas de las noches en blanco y negro y por lamerte con cuidado las heridas que te voy a dejar en la memoria cuando decidas que nada de esto funcionaba.

Por eso y porque te echo de menos, que es lo mismo que decir que entre tu cuerpo y el mío sólo quiero que haya dudas.





(Recorte y pegue su foto en este espacio)

20090125

Nuestro iceberg se derrite

Éste es otro de tantos libros de autoayuda para empresarios, ¿Quién se ha llevado mi queso? en otro escenario y con otros personajes. La fábula trata de una colonia de pingüinos que descubre que el iceberg donde viven se está rompiendo y de cómo forman un equipo de pingüinos competentes y capacitados para solucionar el problema. El líder de este nuevo equipo, en un intento por que cada uno deje de pensar que está en lo cierto e intente comprender a los otros 4 pingüinos les propone este reto:

"Luis reorientó el diálogo: "Me parece que sería positivo que todos cerráramos los ojos un momento".[...] "Así, con los ojos cerrados, señalen todos hacia el Este". Después de un momento de vacilación, todos señalaron. "Ahora abran los ojos", dijo Luis.

Bernardino, el Profesor, Fico y Alicia habían señalado cada uno en una dirección distinta. Bernardino hasta había señalado un poco hacia el cielo".

Como todos los cuentos tiene un final feliz, ven una gaviota que les habla de su vida nómada y deciden imitarla y largarse de ese iceberg. Que decida cada uno si la mejor manera de solucionar un problema es dejándolo atrás y cambiando radicalmente de vida... habría muchos más nomádas.
A mí lo que me llama la atención es la posición tan relativa del Este. Yo voy a dejar de buscar el Norte del que hablan todos los libros, voy a pasar una temporada de Rosas de los Vientos y Estrellas Polares y voy a hacer un sondeo sobre dónde tiene cada persona su Este, y luego pienso perderme por los que más me gusten. Antes de escapar de este iceberg.

20090118

Nighthawks


Esta es una de esas noches en las que daría la mitad de lo que tengo por estar acodada en esa barra tomando un brandy con soda mientras en la otra esquina del mundo cualquier país pierde una guerra y al otro lado de la calle alguien le promete a su amante playas de arena fina lejos de la miseria de esta gran ciudad. Lejos del tranvía de las once y de las vendedoras de flores de la esquina.

Este es uno de esos cuadros que hacen que envidie la soledad compartida.

20090116

They say, but


You say, and I like what you say, I like
what you say

y no puedo dejar de oír esta canción, ni quiero

and you're singing the songs
thinking this is the life
and you wake up in the morning
and your head feels twice the size
where you gonna go
where you gonna go
where you gonna sleep tonight
where you gonna sleep tonight

20090114

Justine

En esa época yo empezaba a darme cuenta de lo mucho que sufría Melissa. Pero jamás brotaba de sus labios una palabra de reproche, jamás mencionaba siquiera a Justine. Su tez se había vuelto opaca, mortecina; hasta su carne… Paradójicamente, aunque en ese momento no podía hacer el amor con ella sin esforzarme, me sentía al mismo tiempo más enamorado que nunca. Me atenazaban sentimientos encontrados, un complejo de frustración que jamás había experimentado antes; en ocasiones me ponía furioso con ella.

Justine, que padecía la misma confusión que yo entre sus ideas y sus intenciones, reaccionaba de manera muy diferente cuando decía:

-A veces me pregunto quién inventó el corazón humano. Dímelo, y muéstrame el lugar donde lo ahorcaron.

Justine
El Cuarteto de Alejandría I
Lawrence Durrell