20091230

Representaciones modernas del cielo y el infierno

 
No solemos hablar de religión en este pequeño lugar del mundo, sin embargo, ayer estuve hablando con Dani (la única persona que conozco que estudia la doble de Derecho y Violín y todavía le queda tiempo para arreglar el mundo en sus ratos libres), y me dijo un par de cosas que hicieron que mereciera la pena el viaje hasta la Comunidad Foral.

Hasta ahora, la concepción que yo tenía del pecado era de ruptura con Dios, falta de fe, desconfianza... supongo que ideas muy de libro de religión de 6º de primaria. Dani me dijo algo mucho más sencillo y práctico (casi paradigmático) que le había contado alguien que entiende, vive y cree profundamente en esta religión católica que se dobla cada vez más pero no termina de partirse: pecado es cada vez que decidimos no ser felices. Si entendemos a Dios como imagen de bien, verdad, amor y felicidad verdaderas (y yo tengo mis dudas), pecar sería renunciar deliberadamente a esa felicidad (me vienen a la cabeza millones de ejemplos propios y ajenos). Y punto. Todo lo demás son ideas absurdas e inútiles de señores vestidos de blanco muy (mal)acostumbrados a la vida de palacio episcopal.

Asumiendo esto, el infierno no es un lugar donde se asan brochetas (sic), es un lugar de gente infeliz (mire a su alrededor y se formará una clara idea de lo que estamos hablando), que lo peor de todo es que se ha pasado la vida escogiendo conscientemente ser infelices. No sabría explicarlo mejor y creo que esto habría que ponerlo en los catecismos de los niños de primera comunión y en en alguna parte de la próxima encíclica.

Otro día hablaremos del Islam y de los minaretes.

20091222

Where the wild things are

 

Es muy tierna y bastante dura. Y puede que verla sea lo mejor que os vaya a pasar durante estos días.
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-La vida era más sencilla cuando nos tirábamos terrones de tierra!
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-No te vayas, te comería!...Te quiero tanto...

20091215

La aventura de un empleado

 
Como era un hombre metódico -el haberse levantado en casa ajena, vestirse deprisa, no afeitarse, le dejaban la impresión de haber trastornado sus hábitos-, pensó por un momento en dar un salto hasta su casa, antes de ir a la oficina, para rasurarse la barba y cambiarse. Tiempo hubiera tenido, pero Gnei descartó enseguida la idea, prefirió convencerse de que era tarde, porque le asaltó el temor de que su casa, la repetición de gestos cotidianos disolvieran la atmósfera de excepción y de riqueza en que ahora se movía.

Decidió que su jornada seguiría una curva calma y generosa para conservar lo más posible la herencia de esa noche. La memoria, capaz de reconstruir con paciencia las horas pasadas, segundo por segundo, le abría paraísos infinitos. Así, vagando con el pensamiento, sin prisa, Enrico Gnei se encaminaba hacia la estación de tranvía.

Los amores difíciles
Italo Calvino

20091211

Como si me lo dijeras tú

 
Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche. Los bares ya no dan dos por una y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrado sus sonrisas porque es viernes por la noche y la gente coge todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes porque saben que hay más tíos dispuestas a hacerles daño. Las niñas feas se dejan ir y bailan toda la noche solas, o unas con otras y no tienen suerte ni atrayendo las desgracias. Los tíos con coche juegan con los dados trucados y los que tienen dinero nos están viendo a todos las cartas. Las madres no duermen en toda la noche porque saben que duele pero también saben que no hay nada mejor y no acaban de decidir qué es lo más peligroso. No hay nadie que no dispare el viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos. Sé que no puedo esperar que estés siempre sola, lo único que te pido es que no te lo creas todo. No te fíes de los anillos de oro, ni de las carrozas de plata. Todos mentimos bien los viernes por la noche.

Héroes
Ray Loriga

20091209

Sunset Boulevard

 

-Wait a minute, haven't I seen you before? I know your face...
-Get out, or shall I call my servant?
-You're Norma Desmond! You used to be in silent pictures, you used to be big.
-I am big. It's the pictures that got small.

Billy Wilder, 1950

20091208

Vendo mi corazón en parcelas,

 
las más caras tienen buenas vistas.
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Como uno acaba dudando de casi todo, especialmente del propio vuelo, o sea de la distancia real que le separa a uno del suelo o lo que es lo mismo, de la distancia que le vas sacando a las cosas, conviene hacer unas cuantas declaraciones de principios antes de cualquier viaje en barca porque después vienen los rápidos y entonces ya no sirven los remos para nada y todo lo que dices no se entiende porque no hay dios que hable con agua en la boca.
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Odio cuando todo se termina y tienes que tragarte toda esa arrogancia como si fueran clavos. Cuando el dinero se termina y tienes que volver a pedir favores. Odio cuando el grupo deja de tocar y tienes que pensar lo que harás el resto de tu vida.

Héroes
Ray Loriga

20091205

Shortbus (2006)

 



Se trata de un film que, "con humor e ironía, dice algo de nuestra sociedad, donde el sexo está separado de nuestras emociones e ideas". "Me gusta el porno, pero siempre que sea bueno. La mayoría de los encuentros sexuales son divertidos, desesperados y ridículos, así que limpié la película de ese aire de erotismo para ver que había detrás emocionalmente", explicaba J.Cameron Mitchell.

(Artículo completo)

Es genial, creo que merece la pena verla más de una vez para pillar los detalles.

20091203

El mundo como supermercado/2

 
Sin embargo, cada individuo es capaz de producir en sí mismo una especie de revolución fría, situándose por un instante fuera del flujo informativo-publicitario. Es muy fácil de hacer; de hecho, nunca ha sido tan fácil como ahora situarse en una posición estética con relación al mundo: basta con dar un paso a un lado. Y, en última instancia, incluso ese paso es inútil. Basta con hacer una pausa; apagar la radio, desenchufar el televisor, no comprar nada, no desear comprar. Basta con dejar de participar, dejar de saber; suspender temporalmente cualquier actividad mental. Basta, literalmente, con quedarse inmóvil unos segundos.

M.Houellebecq

20091202

2019

 


Dentro de diez años esta va a seguir siendo una de mis fotos favoritas.
Y supongo que estaréis en cualquier ciudad del ancho mundo cumpliendo todos los sueños que teníais y los planes que hicimos de pequeños, siendo felices y haciendo feliz a la gente que tenga la inmensa suerte de vivir y convivir con vosotros. Mordiendo y exprimiendo la vida como soléis, como es costumbre en gente que no está acostumbrada a esperar a que ocurran las cosas por azar.

Gracias por ser capaces de subir a un autobús sin contar el tiempo que tenéis por delante, por pasaros catorce horas seguidas hablando sin bostezar, por devolverme una imagen del mundo que de vez en cuando pierdo entre los papeles que también pierdo de vez en cuando. Por reíros de lo que somos y de lo que probablemente nunca lleguemos a ser. Por enfrentaros a la vida de esa manera tan valiente que no he descubierto en nadie más. Gracias por estar, por seguir. Gracias por ser.

20091201

El mundo como supermercado/1

 
En el ámbito amoroso, también los parámetros del intercambio sexual habían sido tributarios durante mucho tiempo de un sistema de descripción lírica, impresionista, poco fiable. Y otra vez llegó de Estados Unidos la primera tentativa seria de definición de tipos. Basada en criterios simples y objetivamente verificables (edad, altura, peso, medidas cadera-cintura-pecho en las mujeres; edad, altura, peso, medidas del sexo en erección en los hombres), al principio fue popularizada a través de la industria porno, que pronto pasó el testigo a las revistas femeninas. Si bien la jerarquía económica simplificada fue objeto durante mucho tiempo de oposiciones esporádicas (movimientos a favor de la "justicia social"), la jerarquía erótica, que parecía más natural, fue interiorizada rápidamente y consiguió desde el principio un amplio consenso.

Desde entonces, capaces de definirse a sí mismos mediante unos pocos parámetros numéricos, liberados de las ideas sobre el Ser que habían obstaculizado durante mucho tiempo la fluidez de sus movimientos mentales, los seres humanos occidentales -por lo menos los más jóvenes- pudieron adaptarse a los cambios tecnológicos que se producían en sus sociedades, cambios que conllevaban a su vez grandes transformaciones económicas, psicológicas y sociales.

M. Houellebecq